Una píldora… o dos

Para seguir aprendiendo juntas, ahora toca el turno de que hablemos de cómo fue la liberación de la píldora abortiva en un laboratorio francés a finales de los ochenta. Así, el aborto cobró una gran importancia al poder realizarse sin un procedimiento quirúrgico y con relativa comodidad para nosotras, ya que nos otorgaba una independencia largamente esperada, pues antes de la aparición de la Mifepristona, la interrupción del embarazo debía practicarse en un hospital y bajo ciertas circunstancias que afectaban nuestra intimidad, ya que al no contar con otra alternativa, éramos señaladas y sufríamos el maltrato de una sociedad que se resistía a permitirnos hacer nuestra voluntad. Más tarde, su combinación con otra pastilla conocida como Misoprostol incrementaría su efectividad hasta un 98%.

¿Píldora roja o píldora azul?

Una de las principales dudas que muchas de nosotras y nuestras amigas pueden tener al comenzar su vida sexual con plenitud, está relacionada con los medicamentos o alternativas para provocar un aborto en caso de ser necesario. Y no nos referimos al mero deseo de no proseguir con una nueva vida latente o simplemente cambiar de opinión ante un embarazo no deseado, pues de inmediato surgirán comentarios como “existen los preservativos” o “hubieras pensado bien antes de tener sexo sin protección”, pues debemos recordar que, antes que nada, desde hace algunos años, el aborto es una medida legal y totalmente válida, que no requiere mayor explicación o justificación, más que la de ser una decisión de la mujer que opte por practicarlo ante una situación inesperada.

Gracias a la farmacia

Así pues, en este artículo nos dedicaremos a explorar esas pastillas específicamente diseñadas para inducir un aborto, o bien, a interrumpir el ciclo de la gestación desde un punto de vista meramente biológico y con un enfoque farmacológico, puesto que consideramos que ya estamos en el camino de trascender las trabas morales o impedimentos éticos que insisten en obstaculizar el empoderamiento femenino en pleno siglo XXI, gracias a la farmacopea contemporánea, que atiende por igual y sin distinción, a aquellas personas que en pleno ejercicio de sus derechos han decidido no llevar a término un embrazo inesperado y mucho menos planificado.

 Proceso interno

Debemos recordar que las sustancias utilizadas para un aborto evitan la acción de la progesterona, hormona indispensable en el desarrollo normal de un embarazo, por lo que, al no estar, el proceso se interrumpe de manera “natural” y sobreviene un aborto por medios químicos o medicado. Lo que podría traducirse en una trampa de la comunicación de los mensajes entre nuestro útero y nuestro cerebro, produciendo una expulsión espontánea del embrión al no tener un lugar adecuado para completar su desarrollo. Así que no se ataca ninguna vida humana, sino que se opta por una estrategia no agresiva antes de que ésta ocurra.

 Un asunto de salud pública

Aunque el aborto medicado ha buscado desde sus inicios nuestro bienestar y comodidad, los gobiernos y grupos que se oponen a la interrupción del embrazo, han puesto muchos obstáculos, primeramente, en la liberación y distribución de los medicamentos mencionados, y por otro lado, han impedido que lleguen hasta nosotras cuando los hemos necesitado.

Los embarazos no planeados o no deseados, terminan siendo abortos inseguros y peligrosos motivo que representa una de las 3 causas de muerte materna en nuestro país, la muerte de una madre implica un grave problema de salud pública, ya que en su mayoría son muertes que se pueden prevenir y que son la traducción de la inequidad social por la falta de acceso a procesos seguros y exitosos o la garantía del cumplimiento de la ley.

 Medicación con causa

Por todo lo que hemos dicho, el aborto medicado es una alternativa desde el punto de vista sanitario, ya que se le considera como una opción segura y efectiva cuando:

  • Existe la posibilidad de que no deseemos quedar embarazadas.
  • El feto viene con problemas físicos.
  • Existe un riesgo en nuestra salud por tener un embarazo.
  • Si resultamos embarazadas por violación o una relación no consentida.

De la A a la Z en pastillas abortivas

Una búsqueda somera por la red o con tu médico de confianza, te arrojará una impresionante cantidad de resultados sobre las pastillas abortivas. Nombres como “Cyrux”, “Cytotec”, “Gemeprost”, “Isovent”, “Kontrac” “Misoclear”, “Misotac” y hasta “Zacafemyl” saldrán a colación. Lo importante, es que sepas cuál es su fármaco o sustancia activa y su mecanismo de acción, para evitar confusiones y evitar ir de la A la Z sin encontrar lo que realmente buscas y necesitas.

Pues bien, básicamente, son dos los agentes vinculados con una ILE: en primer lugar, la Mifepristona, que es un medicamento perteneciente a la clase de los esteroides antiprogestacionales, que, como su nombre lo indica, inhiben la función de la progesterona en el cuerpo femenino, que, a nivel biológico, promueve la continuación del embarazo. Mientras que, en segundo lugar, tenemos al Misoprotol, que, en sentido estricto, no es un abortivo, sino un auxiliar en la remoción del contenido uterino después de una ILE, pues el medicamento, en realidad, atiende problemas gástricos, como las úlceras.

 El que la sigue, la consigue

Ahora que ya nos ha quedado claro lo que buscamos, la siguiente pregunta es ¿y dónde lo conseguimos? Pues bien, la red puede ser una opción en estos tiempos post-pandémicos en los que ha quedado restringido el contacto humano directo. Pero es muy importante que conozcas algunas singularidades de estos medicamentos abortivos, en concreto: por ejemplo, deben ser cápsulas o pastillas, de color blanco, si están en forma de cápsulas pueden ser fraudulentas u otro compuesto que solo retrase tu proceso abortivo.

También es importante su empaque, que debe ser rígido y estar perfectamente sellado, en algún lugar debe estar impresa la fecha de caducidad que, evidentemente, debe ser válida. Así se trate de genéricos, debes recordar que las sustancias activas son Mifepristona y Misoprostol, la primera, en una sola toma, y la segunda se tomará 1 o 2 días después de la primera, hasta un máximo de cuatro. No olvides que el aborto autogestivo es tu responsabilidad, pero siempre habrá apoyo por diferentes medios… y por algo estás leyendo este blog, querida amiga (guiño-guiñ

 Pronósticos y expectativasTelefem

Una vez que hemos practicado un aborto con medicamentos, podemos estar tranquilas ya que en la mayoría de los casos no hay complicaciones. Inclusive, si más delante de este procedimiento decidiéramos tener hijos en el futuro, los medicamentos que utilizamos no afectarán en absoluto nuestra fertilidad ni capacidad para quedar embarazadas nuevamente, si eso quisiéramos.

Últimas consideraciones

Para que la efectividad de estas pastillas se cumpla, el factor tiempo es circunstancial, pues después de las 7 semanas, el embarazo estará en una etapa que requerirá de otras técnicas (como la succión o una intervención quirúrgica) para llevarse a cabo, y ya no será un procedimiento químico inducido, si no, más bien, un legrado que requerirá de anestesia local y la asistencia y supervisión del personal de una clínica especializada.

En Telefem, contamos con todo lo necesario para que lleves a cabo un aborto medicado, y te aseguramos que nuestros médicos profesionales le darán el seguimiento adecuado a todo el procedimiento. Además, podemos hacer llegarte las pastillas correctas y necesarias si tu decisión ha sido tomada y se encuentra dentro del límite establecido. No tienes tiempo que perder, clic aquí.

 

Referencias:
1. Mifepristona: conoce la historia detrás de la polémica píldora abortiva. [Internet]. Consultado el 24 de mayo de 2022. Disponible en: https://www.tekcrispy.com/2021/10/30/mifepristona-conoce-historia-pildora-abortiva/
2. Aborto médico. [Internet]. Consultado el 24 de mayo de 2022. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007382.htm

 

Permiso COFEPRIS: 223300201A1902 (en trámite)
Medico Responsable: Dr. Rene Obscura Guízar (Ginecología y Obstetricia)
Ced. Prof. 09133403, UNAM.

 

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