El aborto y la inclusión: hacia un acceso igualitario para todas las personas

¡Hola! Te doy la bienvenida a Telefem, ¡es un gusto tenerte por aquí! Si es tu primera vez en este blog, quiero comentarte que somos un espacio seguro y de confianza, en el que buscamos resolver tus dudas, así como informarte sobre todo lo referente a una interrupción legal del embarazo. ¡Te invitamos a leer otros de nuestros artículos y si tienes comentarios, escríbenos a nuestras redes sociales.

Esta vez quiero que tengamos un espacio para reflexionar sobre por qué es crucial que el aborto sea accesible para todas las personas. Existen barreras que limitan que muchas mujeres y personas con capacidad de gestar puedan ejercer su derecho. Hablemos de ellas.

¿Por qué hablar de inclusión y acceso al aborto? 

El aborto es un derecho sexual y reproductivo, así como el acceso a métodos anticonceptivos y educación integral de la sexualidad. La interrupción legal del embarazo es un procedimiento en el que se ejerce la autonomía corporal y reproductiva, la maternidad libre y deseada, permitiendo a su vez, el acceso y reconocimiento de otros derechos humanos. Para garantizar este derecho existe la necesidad de dar atención a aquellas personas pertenecientes a grupos que se encuentran históricamente en contextos de rezago social y discriminación, y por tanto, quienes más pueden verse afectadas por abortos inseguros.1 

En México el aborto es legal en 20 estados de la República, pero el que sea legal no significa que las mujeres puedan acudir a una clínica para solicitar el servicio. Primero porque aún no es una garantía que se brinde a nivel nacional y, además, cuando se ofrece es sólamente en las capitales o algunas ciudades. El servicio sigue siendo  inaccesible para muchas mujeres que económicamente se encuentran al día, que no pueden pagar el transporte para llegar a donde se proporciona el servicio; no tienen redes de apoyo que las orienten o que las acompañen, lo cual es muy importante porque muchas de ellas nunca han salido de sus lugares de origen e ignoran a quién pueden acudir. Es más, muchas, quizá, desconocen que existen instituciones de salud que ofrecen el servicio. Son muchos los  casos  que  se  pueden  mencionar  que ejemplifican porque las mujeres de escasos recursos se ven obligadas a pasar situaciones injustas.2

Es importante, también, entender que aunque existan vías legales, socialmente sigue existiendo un estigma sobre el aborto que criminaliza a quienes piensan ejercer, o ejercen, este derecho, lo cual afecta enormemente el proceso ya que un estigma alto y tiene mayores repercusiones psicoafectivas. El estigma del aborto opera simultáneamente en múltiples niveles: social, cultural y político, por lo que es un fenómeno que también se vive de manera diferenciada. El acceso a los servicios de aborto tiende a disminuir y el estigma tiende a aumentar cuando las personas tienen menos poder o menos recursos.1 

Con la intención de llegar a más personas en contextos donde no es tan sencillo el acceso a servicios de salud para tener un aborto, en Telefem contamos con orientación médica remota para que especialistas puedan brindarte asesoría. 

Aborto e inclusión
Falta de acceso al aborto para personas pobres, racializadas, indigenas

Para tener claro este tema es necesario hablar de interseccionalidad. La interseccionalidad es una herramienta analítica propuesta por la abogada afroamericana Kimberlé Crensahw que permite estudiar, entender y responder a las maneras en que las variadas identidades viven los diferentes tipos de discriminación y desventajas. Este enfoque permite contemplar los problemas desde una perspectiva integral y no generalizar en conclusiones para abordar las realidades.1 

Un ejemplo de enfoque interseccional son las mujeres indígenas y afrodescendientes de clase trabajadora que viven en contextos de rezago social, discriminación de género, racial y de clase, mientras que las mujeres blancas de clases privilegiadas posiblemente sólo tengan que enfrentar discriminación de género.1 

El racismo institucional produce barreras para el acceso a abortos clínicos: mujeres de color frecuentemente enfrentan discriminación en los servicios de salud y sufren retrasos en la atención postaborto. En México, mujeres indígenas corrían mayor riesgo de tener un aborto inseguro, definido como un aborto realizado fuera de contextos clínicos o por un proveedor no-médico.3

La interseccionalidad nos ayuda a entender que los contextos de cada persona son distintos; las discriminaciones y las dificultades para acceder a un servicio de aborto también varían. Las necesidades de una persona con capacidad de gestar que vive en la Ciudad de México no serán las mismas que las de alguien que vive en una comunidad indígena en la sierra. Tomar en cuenta estos contextos es fundamental al momento de implementar servicios de salud reproductiva.

El derecho al aborto necesita incluir a personas trans y no binarias. 

Es común que al pensar en aborto se piense solo en mujeres cisgenero, es decir, en mujeres que se identifican con el género que se les asignó al nacer,4 pero no son las únicas con la capacidad de gestar, tambien lo pueden hacer las niñas, adolescentes, los hombres transgenero, las personas no binarias, de género fluido, entre otros. 

¿Pero esto qué relevancia tiene con el tema del aborto? Pues lo que no se menciona no existe, al hablar solo de “mujeres” excluimos a todas esas personas que pueden llevar un embarazo y por lo tanto tienen el derecho a acceder a un aborto. Además, se enfrentan a la violencia sistemática que ejercen las instituciones encargadas de garantizar y proveer servicios de atención sexual y reproductiva. En estas dependencias públicas no cuentan con personal capacitado, protocolos para atenderles o sensibilización sobre el tema.5 Es por esto que se pide que se use el término “personas con capacidad de gestar” o “personas gestantes”, para que la perspectiva se expanda más allá de las mujeres y se creen protocolos de atención a las diversidades. 

En Telefem sabemos que todas las personas con capacidad de gestar necesitan ser nombradas y tener oportunidades de atención sin estigma y discriminación, por lo cual te conectamos con especialistas que son sensibles para acompañarte en proceso donde un embarazo es no deseado. 

Ya que hemos hablado de las barreras y limitantes que tiene gran parte de la población para un aborto, te invito a que visites nuestro blog, donde regularmente subimos nuevo contenido. De esta manera también puedes resolver tus dudas. ¡Nos vemos en el próximo!

Referencias:

  1. Secretaria de Inclusión social e Igualdad de Género. 2024. Inclusión de bolsillo: el derecho a abortar. Gobierno de Baja California. Consultado en febrero del 2025 (Internet). Disponible en: https://www.bajacalifornia.gob.mx/Documentos/sisig/El_derecho_al_aborto.pdf
  2. Gaytán-Villalpando B. A. 2024 .El aborto un problema de clase en México. Interconectando Saberes, (Dossier 1). Pág: 81-89. Consultado en febrero del 2025 (Internet). Disponible en: https://is.uv.mx/index.php/IS/article/view/2851/4704
  3. Veldhuis S., G. Sánchez-Ramírez y D. Blair G. 2022. Sigue siendo un sistema precario. Barreras de acceso a abortos clínicos: la experiencia de acompañantes en tres regiones mexicanas. Cadernos de Saúde Pública [online]. v. 38 (4). Consultado en febrero del 2025 (Internet). Disponible en: https://www.scielosp.org/pdf/csp/2022.v38n4/ES124221/es
  4. Proyecto para la implementación del Protocolo de actuación ante a la violencia contra las mujeres en el Sistema de Acogida de Protección Internacional. Identidades de género. Anexo 6 plus – Registro de casos de violencias asociadas al género. Consultado en febrero del 2025 (Internet). Disponible en: https://www.acnur.org/es-es/sites/es-es/files/legacy-pdf/6352a80f4.pdf
  5. Torres A. 2021. Personas con capacidad de gestar por el derecho a decidir. Resistencias feministas. Consultado en febrero del 2025 (Internet). Disponible en: https://www.zonadocs.mx/2021/09/28/personas-con-capacidad-de-gestar-por-el-derecho-a-decidir/